El rugby empieza en el primer tiempo
El ambiente de los terceros tiempos y su camaradería habitual son dos de las clásicas características que pueden encontrarse luego de un partido de rugby. En este espacio, utilizado para iniciar amistades o para profundizarlas, se encuentran desde los jugadores y los entrenadores hasta los dirigentes de los dos clubes que midieron su juego en el terreno horas antes.
Pero, una movida que se está haciendo más habitual (en algunos clubes es parte de la columna vertebral del sábado) es la realización del primer tiempo. El encuentro, pautado al mediodía y para antes del inicio del encuentro de rugby más trascendente del día (el partido de la Primera), reúne a aquellos mismos allegados al rugby que no serán de la partida pero que son parte (de una u otra forma) del conjunto general. Es decir, una manera más de ligar lazos, intercambiar opiniones y fortificar las bases de un deporte que necesita nutrirse de diversas formas. Y esa es una de ellas.
En Pueyrredón decidieron poner especial hincapié en los almuerzos pre partido y la repercución no tardó en llegar. En la 5ª fecha de la URBA, el club de Boulogne realizó un asado para 60 personas de las cuales muchas eran de La Plata Rugby, el rival que tendría más tarde en el terreno de juego. Bernard Malone, presidente de Pueyrredón, fue quién explicó cómo se vive esta instacia en Boulogne. “Es un buen momento para compartir y, por suerte, está saliendo muy bien el primer tiempo en el club. Hoy (por el sábado) nos tocó compartir con los amigos de La Plata. Es un momento que ayuda a que la gente venga al club”, reconoció el dirigente de los Húsares.