La moda empieza a acercarse al rugby

El rugby, uno de los deportes más rudos, está cambiando de cara. Varias de las principales casas de moda de Europa han comenzado a preparar a algunos de los jugadores más intimidantes de este deporte para que representen sus creaciones.
Recientemente, la casa italiana Giorgio Armani diseñó los trajes formales de un equipo de rugby australiano del que el actor Russell Crowe es copropietario y les dio a los jugadores asientos de primera fila en un desfile en Milán. Polo Ralph Lauren Corp. creó una pelota de edición limitada para conmemorar el campeonato mundial del rugby, celebrada en París durante su semana de la moda el mes pasado.
El fabricante de trajes Lebole, propiedad de Valentino Fashion Group SpA, aportó los uniformes informales y los esmóquines del equipo nacional de rugby italiano este año y usó a jugadores para sus campañas publicitarias. “Sus diferentes fisonomías son el ejemplo perfecto de nuestra habilidad para vestir elegantemente hasta al más exigente de los clientes”, dijo en un comunicado Alberto Damian, director de la división de moda de Valentino.
Los mundos del rugby y la moda parecen tener poco en común. El rugby es un deporte de contacto pero se juega sin protección. Los ojos morados, narices rotas, y camisetas manchadas de sangre son comunes en un partido bien jugado.
Sin embargo, algunas marcas han comenzado a ver en la brutal imagen del rugby una seductora oportunidad de marketing. El jugador de fútbol David Beckham, un incondicional de la moda, ha sido por mucho tiempo uno de los íconos de este mundo entre los atletas. Pero ahora parece que las casas de moda buscan a modelos más frescos y toscos para atraer a los consumidores masculinos a los que no les gusta arreglarse tanto.
“Lo que es interesante sobre el rugby es que en este momento expresa al nuevo hombre. Se distingue de la bestia consentida que es la estrella de fútbol actual”, dice Rita Clifton, presidenta de la junta de la unidad británica de Interbrand, una firma de consultoría global de marcas que forma parte del holding publicitario Omnicom Group Inc. Las golpeadas caras de los jugadores de rugby experimentados, dice Clifton, tienen el encanto de lo que en el mundo de la moda se conoce como jolie laide o “bella fealdad”.
Para conmemorar el torneo mundial, Colette, una exclusiva boutique parisina, comenzó a vender la marca “Rugby” de Ralph Lauren, una colección que que fue lanzada en 2004 y que incluye desde las camisas de manga larga al estilo rugby a abrigos.
Por su parte, Armani reclutó hace poco a dos de los jugadores de rugby más conocidos de Italia, los hermanos Mauro y Mirco Bergamasco, para que posaran sin camisa para un anuncio de gafas Emporio Armani que fue colocado en vallas en Francia y en revistas de rugby en Francia e Italia. También vistió a Lawrence Dallaglio, ex capitán del equipo inglés, en un traje a la medida para su boda en julio.
Fuente: The Wall Street Journal