En Inglaterra se declaran “nacidos para perder”
Los estrepitosos resultados en las diversas modalidades deportivas han sumido a Inglaterra en el pesimismo nacional, y para más INRI, tras once meses de decepciones, debe elegirse ahora el Deportista del Año. El fracaso de Lewis Hamilton en Fórmula Uno al perder el campeonato en la última carrera, la decepción del rugby frente a Sudáfrica y la reciente eliminación de la selección para la Eurocopa 2008 vuelven a dejar al deporte inglés huérfano de un héroe.

Entonces, ¿quién sabe?, la prensa inglesa se deleitaría de nuevo con su deporte favorito, esa flagelación nacional a la que se refiere el períodico The Observer: “La derrota es esencial a los ingleses, como si se hubiera vuelto parte de nuestros genes. Asumimos el fracaso. Estamos acostumbrados a él. No importa el nivel de expectación, en lo más profundo esperamos perder. Como todos los que ansían el triunfo, estamos resignados a la derrota. Por eso nos volvemos locos con la victoria“.
La ironía, a la que no son ajenos los propios medios ingleses, o el azar, ha querido que Inglaterra se empareje con Croacia en la fase de clasificación para el próximo Mundial de fútbol, el mismo país que los dejó afuera de la próxima Eurocopa. El morbo está servido. Y el deporte nacional, que es en parte negocio, ya tiene su nuevo capítulo en ciernes.