“Hay que estar muy entrenado…”
Un metro noventa y cuatro centímetros de altura. Además, cuenta con un peso de 108 kilos. El segunda línea del San Isidro Club Santiago Artese intimida con su presencia. Su agresividad en el juego es reconocida por sus compañeros y rivales -aunque a veces lo traicione el carácter y sea excesiva- y el SIC lo extraña a esta altura del año.
Acosado por una lesión que lo alejó de las canchas a fines de la temporada pasada todavía no pudo aportarle a su equipo esa cuota de fuerza que lo caracteriza. En 2008 sólo pudo jugar poco. El sábado pasado, contra Los Matreros, volvió en la pre intermedia y su presencia se notó en la cancha. Sin embargo, el propio jugador le restó importancia y trascendencia a lo sucedido.
“Estoy volviendo de a poco. Hace como siete meses que no juego por una lesión y me va a costar mucho volver”. Una declaración que, viniendo de esa granítica mole, puede despertar perplejidad. Sin embargo, el forward volvió a afirmar su teoría al sostener que para su regreso deberá consumir muchas horas más de preparación: “Hay que estar muy entrenado…”, deslizó casi como con tono de disculpa. Menos mal que hay que estar entrenado, que si no…